Hablar de Ulises en la literatura es remitirse directamente a La Odisea, pero para rastrearlo es necesario refererirse a La Iliada. Dicho personaje es sinónimo de astusia, viaje, muerte-renacimiento, amor; pero, además, ¿quién sería Odiseo sin Penelope? Manuel Vicent semeja el traslado de aquel personaje mítico; diez años durante los cuales se encuentra a sí mismo y es capaz de volver a los brazos de su esposa.
No contaré la fábula de Son de mar (como cualquier libro es mejor leerlo de primera mano) sólo citaré el diálogo que Ulises y Martina tuvieron con una adivina a quien le preguntaron si él la quería a ella:
[...]
-¿A qué reina se refiere usted? -le preguntó Ulises.
-A esta que tiene a su lado -contestó la adivina.
-¿Lo ves? Me tienes que conquistar -exclamó Martina.
-Esta es la muerte -murmuró de pronto la adivina descubriendo un caballo de pica.
-¿El caballo? -preguntó Ulises.
-Sí.
-Te das cuenta, Martina? Buscábamos un caballo en el fondo de la cueva. Mira dónde aparece. Era la muerte. ¿Quién de los dos morirá primero? -preguntó Ulises riendo.
-Sólo veo un viaje. En las cartas la muerte sólo es un viaje.
-Todos los adivinos dicen lo mismo.
-Señora, dígame si este hombre que tengo al lado me quiere -preguntó Martina.
-Veamos. Depende de la carta que salga. El ocho de trébol.
-¿Qué significa ese ocho? -exclamó Martina.
-No, este hombre no te quiere. A menos que tú lo mates y luego lo devores.
En la novela esta parte es esencial para la trama. La película de Bigas Luna basada en este libro omite esta parte pero recupera el lazo de amor entre los personajes que (aunque suene a lugar común) sobrevivió al tiempo, la distancia y la muerte.


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